viernes, 7 de diciembre de 2012

Jugando a: Dominion, 7 wonders, Saboteur, Top Race, Catan

Puente de la constitución, buenos días para aprovechar y echar unas partidas.

El miércoles 5 habíamos quedado para cenar en casa de unos primos, pero llegamos antes con la excusa de echarnos unos Dominion porque sé que le gusta a mi prima.

La primera partida la echamos ella y yo, un mano a mano que perdí rápidamente aún no se muy bien como. La segunda partida ya siendo 4 salió un poco bastante rara, ya que solo jugamos con 5 cartas de acción  las otras 5 salieron cartas verdes (o mixtas).
Al ser una partida tan rara intenté financiarme bien a base de aldeas mineras y milicias, así tenia +2 monedas y puteaba un poco a los demás, pero no fui el único que pensó lo mismo y las milicias se habían terminado en pocas rondas.
Al final ganó Maria Antonia.

El jueves 6 habíamos quedado para jugar con mi grupo de juegos habitual. Íbamos a ser 3 o 4 pero cosas de la vida que somos 7 al final.



Empiezo el día llegando al bar pronto para hacer un café mientras llegan los amigos, pero ya me los encuentro jugando a un Catan a 3, así que cuando terminan la partida me uno para echar uno a 4.
La disposición inicial no me desagrada, me deja con la única fuente de adobe aceptable (un 5) y con piedras (9) y trigo (5,8) que no me deberían faltar, la pena es que me falta madera de la cual hay poca en toda la partida y ovejas que me va a costar muchos conseguirlas.
Los caminos no iban a ser muy largos por el poco adobe y madera que se intuía debido a los malos números. Así que los desarrollos y las ciudades fueron la estrategia de todos, algunos pueblos nuevos llegando a puertos favorables y muchas ciudades. Al final quedo segundo con 8 puntos, sin perspectivas de ganar al primero que tenia mejores números (y salían además) y el camino mas largo, que marcó la diferencia.

Más tarde nos mudamos a la sala habitual donde quedamos, lejos del bullicio de un bar, y sacamos el 7 wonders. Maria Antonia quería probarlo y no puedo negarle nada...

Echamos 2 partidas, una a 5 en la cual fuí a cartas verdes, algunas azules, algunas marrón y grises al principio, dejando lo militar para otros. Estrategia verdes y comprar lo que me haga falta. Al final ganó Maria Antonia, si, la novata, a la que estaba pagando siempre por tenerlo más barato. ¿Suerte del principiante?

Llegaron 2 más y hicimos otra partida, pero esta vez con 7 jugadores. No aprendo de mis errores así que repetí la estrategia, cartas verdes con pocos recursos, pero esta vez tenia la maravilla que me permitía construir una carta por época gratis, así que pronto hice este nivel de la maravilla y resultó decisivo. Tenia muy pocos recursos pero iba construyendo cartas verdes, al principio podía pagarlas y a medianos o finales de partida las construya gratis porque una carta anterior me lo permitía, un chollo vamos!! Las que mas me interesaban y no podía construir gastaba la habilidad de la maravilla y solucionado, una gozada!

Al final, con 3 cartas marrones, 2 rojas que bajé en la época 3 (que me dieron 11 puntos) y 9 verdes (3 de cada símbolo) gano la partida sobradamente, pero es que tuve mucha suerte!




Despues de 2 partidas al 7 wonders decidimos cambiar, y sin dejar los juegos ligeros sacamos el Saboteur con 6 jugadores.
Ganaron los saboteadores por 2 rondas y una los mineros, obteniendo un empate entre Catina y yo mismo a 6 pepitas.



Finalmente, para cerrar la noche y ya con solo 5 supervivientes sacamos el Top Race, del cual solo jugaríamos una carrera.

No se que pasa pero nunca gano a este juego, y no fue una excepción. Mi coche salió bien, pero pronto fue superado por casi todos los demás coches, desmarcándose el negro de todos los demás. En la primera apuesta aún confiaba en el mio, así que aposte, pero pronto me dí cuenta que no había hecho bien. El negro cogía una ventaja como pocas, llegando a la apuesta 2 bastante rápido, así que aposte por el, mientras el mio luchaba por no ser último. Pero es que el negro llego hasta la apuesta 3 con solo 2 cartas mas... Parecía que iba a ganar cómodamente  así que otra apuesta para él. Al final ganó...el rojo, y es que Maria Antonia, la muy cabrona desvergonzada lo había apostado todo al suyo (el azul era?) y dejó fuera de pista al negro, lo que le tuvo un buen rato sin mover, dejando que rojo y azul le adelantara. Al final el rojo llegó el primero, azul segundo y el negro tercero. ¿Mi coche? al final quinto, pero justito me fue no quedar último.

Maria Antonia se llevó la partida gracias a que todo el mundo había apostado al negro menos ella, y bien que lo puteo. ¡Bien jugado!