martes, 4 de diciembre de 2012

Jugando a: Carcassonne Junior, Agrícola, Tobago

Sábado por la noche, hemos quedado en casa de Fernando para una sesión de juegos nocturna con las respectivas parejas, nos espera una noche de juegos con Araceli, Maria Antonia, Fernando y yo.

Mientras Araceli acostaba a las niñas jugamos una partida al Carcassonne Junior para enseñármelo (Fernando leyó la entrada de juegos infantiles).


El juego me gustó, evidentemente para los mayores no vale la pena pero tiene su estrategia para que los niños puedan aprender a pensar y putear un poco, todo con una mecánica con una dificultad muy baja. Muy apropiado.
Cuando llegó Araceli no quiso quedarse sin jugar así que repetimos partida todos juntos.




Después de calentar motores Fernando propuso un Agrícola  estuvimos a punto de sacar el Misterios de la Abadía pero al final se impuso el de las granjas.


Tras una explicación bastante larga empezamos a construir nuestra granja. Yo me centré  al principio en coger maderas, sacar oficios que me podían ser útiles, coger un trigo o arar algún campo. Rápidamente vi que no estaba jugando a nada y no prosperaba lo suficientemente rápido.
Fernando se centraba en la estrategia de hornear pan, mientras que Araceli bajaba adquisiciones y oficios, recolectaba madera y juncos y construía dos habitaciones nuevas de golpe. Maria Antonia jugó a coger ovejas, lo que sería su principal fuente de alimento, acaparando estas y no dejándome ninguna al principio.



La partida se ponía muy en contra. Araceli al principio le costó entender el juego, pero ampliaba la familia ganando una ventaja importante pudiendo hacer mas acciones que los demás. Por mi parte me veía imposibilitado a construir nuevas habitaciones por falta de juncos, siempre me los quitaban! así que hasta la ronda 12 no pude ampliar la familia, imaginad el desastre...

Araceli gano la partida sobradamente con una granja sin ninguna parcela vacía y un poco de todo, Maria Antonia le siguió con 35 puntos, con una casa de piedra y muchas ovejas. Yo termine con 34 puntos, salvado al final por un par de adquisiciones menores y mayores que me dieron 10 puntos, aunque mi familia seguía viviendo en una pocilga de madera, y finalmente Fernando con 32, con su casita, algún animal, un montón de trigo y mucho sitio vacío.

Maria Antonia: ¿A que son monas?


Para terminar la noche sacamos el Tobago, por ser rápido y sencillo.
Tras una breve explicación de reglas nos pusimos a jugar. Las mecánicas se asimilan rápido y pronto se descubren los primeros tesoros y se empiezan a repartir tesoros.
Desgraciadamente a Fernando parece que no digirió bien la derrota al agrícola y tuvimos que dar por terminada la partida. Como siempre, las chicas iban ganando.




Una noche lúdica que dio mucho de si, nos lo pasamos muy bien y espero repetir pronto, así que Fernando, invítame mas a menudo.