jueves, 23 de mayo de 2013

Jugando a: Love Letter, Meuterer, Hab & Gut, King of Tokyo

Nuevo día de quedada lúdica, nos reunimos Forner, Jordi, Maria Antonia y Xisco (un servidor), aunque Maria Antonia tenia trabajo pendiente y se quedó en una mesa terminandolo mientras nosotros cuatro esperábamos a Pep, Edu y Teresa que aún estaban por llegar.

Empezamos con un juego rápido, un Love Letter. Jordi no había jugado aún así que se lo expliqué rápidamente. No le costó mucho pillarlo ya que solo son dos reglas. Como a Maria Antonia le gusta bastante este juego y es tan corto pospuso su trabajo para hacer la partida, así que eramos cuatro.
Jordi empezó ganando la primera ronda (suerte del principiante) pero Forner dejó claro que había practicado en su casa llevándose las tres siguientes, pero aquí se quedó toda su suerte porque empezamos a ganar Maria Antonia y yo junto con Jordi, pero sobretodo Maria Antonia, la que al final terminó ganando la partida.

Edu y Pep ya habían llegado, así como Felip quien no esperábamos pero no quiso jugar, Edu se puso a charlar con Felip, Maria Antonia se puso a trabajar y quedamos Jordi, Forner, Pep y yo para hacer una partida. Como eramos cuatro aproveché y sacamos el Meuterer.

Hay... el Meuterer... un juego que tenemos desde hace años, que jugamos un día con las reglas mal y desde entonces está en el armario cogiendo polvo, tuve que quitarle una buena capa de polvo para poder leer el nombre en la caja.
Como hacía tanto tiempo evidentemente tuve que volver a explicar las reglas, pero aunque son unas cuantas más que el Love Letter también son muy pocas y se explica rápido.
Empecé como capitán (porque yo lo valgo) en una isla con rubíes muy bien valorados y mira por donde que tengo un rubí en la mano, ¡y con espadas! Pep ya en el primer turno montó un motín a bordo ayudado por el grumete, pero también me ayudó el contramaestre (ofrecí un punto) y conseguimos sofocarlo. En la primera ronda 10 puntos, no esta nada mal supongo, Forner solo lleva cuatro y va segundo.


Seguí como capitán tres o cuatro islas más, hasta tuve la ocasión de mover a los piratas para que nos abordaran y quitar unas preciosas ventas a Pep y Forner, quienes no se pusieron muy alegres. Al final Pep me quito el cargo, mejor porque me lastraba las ventas al tener que guardar espadas.
En los siguientes turnos vendí a muy buen precio gracias al mercader, lo que me aportó otros tantos puntos, un buen monto, pero Pep remontaba gracias a sus ventas y se acercaba a mis puntos, era el único que parecía poder ganarme.
El cargo de capitán cambio de manos unas cuantas veces más. Forner, yo mismo y Jordi tuvieron el timón un breve tiempo, Jordi era el capitán en la última ronda al quitarme el mandó en la anterior en una batalla con seis espadas (todas las que hay), solo Pep podía ganarme si remontaba cinco puntos, era posible porque no tenía nada útil para vender, no podía puntuar en nada, así que pasé pronto para poder elegir el amotinado y al no haber más espadas empatar y quitarle el cargo de capitán y así llevarme los puntos de la isla destino. El plan tenía lógica pero cuando Pep pasó había planeado lo mismo y vio que me había adelantado, así que eligió al contramaestre solo para que no hiciera puntos.
Finalmente Pep no consiguió alcanzarme y quedó segundo.

Xisco: 30 puntos
Pep: 28 puntos
Forner: 19 puntos
Jordi: 17 puntos

El juego gustó así que puede que no esté tanto tiempo en el armario esta vez.

Edu al final se nos unió y Maria Antonia seguía trabajando con el ordenador, eramos cinco así que sacamos el Hab & Gut, un juego que gustó el día del estreno (hace unos cuantos meses) pero tampoco no había vuelto a salir. Refresqué las reglas a la mayoría y para otros se las expliqué enteras, aunque una vez más es un juego de pocas reglas.

Busqué el pelotazo como siempre, aunque las cartas no acompañaban demasiado podía provocar alguno si los demás ayudaban, pero pronto se me bajaron las expectativas y vi que no, que más bien cuando vieron lo que pretendía me boicotearon y bajaron el valor, así que empecé la partida bastante mal, y en este juego esto puede costarte la partida, sin embargo no hubo grandes pelotazos y era recuperable, o eso creía.
Ninguna mercancía disparaba su valor, incluso hubo algunas que se mantenían en valores bajos, mis inversiones se mantenían en un precio medio y a la hora de vender tuve ganancia pero el que menos, además descuidé las donaciones a la ciudad para no verme lastrado por la falta de liquidez y poder vender. Al termino de la primera época era quien menos donaciones llevaba a la ciudad como era de esperar, pero es que la diferencia entre mi inversión y el penúltimo era de más de 300 millones...¡ Difícil recuperar esta desventaja!


Afrontaba la parte final de la partida con no demasiado dinero, debiendo invertir en la ciudad si no quería quedar eliminado y con unas cartas que no favorecían dar un pelotazo que me salvara, aunque conseguí subir el blanco hasta lo más alto gracias a ayuda de terceros, pero no fue suficiente porque hubo varios beneficiados, rivales directos.
En el recuento final quedé eliminado por poco benefactor con la administración publica, entre los demás Edu consiguió la victoria por muy pocos millones.




Edu: 550 millones
Forner: 530 millones
Pep: 360 millones
Jordi: 240 millones
Xisco: Eliminado

Al finalizar la partida Teresa ya había llegado, Maria Antonia habia terminado ya el trabajo y Pep nos dejó porque su mujer no le deja quedarse hasta tarde (calçonazos), al ser seis sacamos el King of Tokyo. Jordi una vez más no había jugado (¿donde se mete este tío que no ha jugado a nada?) por lo que otra vez a explicar reglas, menos mal que son juegos sencillos...

Como era de esperar nadie quería entrar en Tokyo y si entraba salía en cuanto tuviera oportunidad, aguantar una ronda entera era imposible jugando a seis y nadie lo intentó, todo el mundo a digievolucionar buscando los tres corazones. Yo por mi parte intenté ir a puntos pero no me sirvió de mucho, Maria Antonia cayó de las primeras, pronto le siguió Teresa y la partida se alargó más de lo debido, hostias "in crecendo" y corazones para suplir las hostias y de paso evolucionar. Edu y Jordi se acercaron a la victoria por puntos, siendo Jordi el que al final ganó.

Era tarde, momento para hacer una pausa para cenar y coger energías para las últimas partidas, las que te dejan con un sabor amargo si pierdes o por el contrario con una sonrisa que no se te quita en días.


Y llegó el momento, tras cenar Forner y Teresa no pudieron con la tensión y se fueron a casa corriendo (nenazas), quedamos cuatro valientes dispuestos a derramar sangre por las últimas victorias, y es que caerían 3 partidas más al King of Tokyo.

Giga Zaur no pudo ganar en la anterior partida, pero estaba dispuesto para esta, y la suerte se le puso de cara, digievolucionó a sus mejores versiones y se ayudó de alguna carta bastante útil, y se dedicó a repartir como si no hubiera mañana, palos por aquí  zarpazos por allá y todos calentitos. La sangre corrió por Tokyo, las carreteras se convirtieron en ríos rojos...o verdes...o rosas...¿de que color es la sangre de ese conejo motorizado? Dejemoslo en un arcoiris muy bonito.

Si, esa fué la tónica de las tres partidas, en las dos primeras unas buenas cartas y algo de suerte llevaron a Giga Zaur hasta la victoria en ambas ocasiones, hubo una en que Edu y Jordi podrían haber ganado por puntos, pero una digievolución de Giga Zaur que resta puntos por cada ataque resultó decisiva para ganar tiempo y acabar haciendoles morder el polvo. 

¡¡¡MUHAHAHAHAHAHA!!!






La última partida Giga Zaur estaba cansado y la suerte le abandonó, un intento de repartir desde Tokyo le llevó a tener poca vida muy pronto, y las malas tiradas no quisieron sacar corazones (mucha energía) por lo que perdí unos turnos muy valiosos aunque pude salvarme milagrosamente, la suerte cambio al comprar bastantes cartas y conseguir digievolucionar y curarme. Al final Giga Zaur en una jugada de maestro entró en Tokyo repitiendo turno y repartiendo cinco galletas a todos (estaba generoso), el mono de Jordi no aguantó el empacho (que había cambiado el conejito por un mono, de mal en peor, un conejo y ahora un mono...). 
Edu con su Meka Dragon, ¡digievolucionado seis o siete veces!, devolviendo los golpes que le dañaban y saltando para evitar un daño se cargo al panda de Maria Antonia. La batalla final entre Meka Dragon y Giga Zaur fue sangrienta y larga, Meka Dragon tenía mejores cartas, más evoluciones y más vida, pero Giga Zaur es muy duro y aguantó estoicamente, pudiendo en el último momento llevarse la victoria. Edu tenia la cara descongestionada, incrédulo ante el arte y la profesionalidad de Giga Zaur (y lo entiendo, a mi tambien me sorprende lo bueno que és), pero el suertudo de Edu consiguió bajarme a dos de vida y rematarme con una digievolución de las suyas, ¡que jugada más rastrera del Meka Dragon!

Giga Zaur ha perdido el último combate pero no ha dicho su último ¡¡¡GRRRUAAAUUU!!!!